Un bar de León agota El Niño tras vender un cuarto premio del Gordo de Navidad

Jessica García no es Antonio, el propietario del bar del anuncio de televisión de la Lotería de Navidad, ni su establecimiento "es el de la tele", a pesar de que, entre bromas, algunos clientes hayan intentado obtener hoy uno de los décimos que ayer dejaron seis millones en la humilde pedanía de Armunia (León). EFE
Jessica García no es Antonio, el propietario del bar del anuncio de televisión de la Lotería de Navidad, ni su establecimiento “es el de la tele”, a pesar de que, entre bromas, algunos clientes hayan intentado obtener hoy uno de los décimos que ayer dejaron seis millones en la humilde pedanía de Armunia (León). EFE

Jessica García no es Antonio, el propietario del bar del anuncio de televisión de la Lotería de Navidad, ni su establecimiento “es el de la tele”, a pesar de que, entre bromas, algunos clientes hayan intentado obtener hoy uno de los décimos que ayer dejaron seis millones en la humilde pedanía de Armunia (León).

Jessica es la propietaria, junto a su pareja, de la cafetería de la residencia de ancianos de la localidad, que vendió a residentes del centro, sus familias, trabajadores y vecinos, muchos de ellos de etnia gitana, los trescientos décimos del 7.617, uno de los dos cuartos premios del sorteo.

“Sí que ha venido alguno a ver si hay algún décimo guardado por ahí, pero no. Se han acabado todos”, ha ironizado hoy Jessica García en declaraciones a Efe detrás de la barra de su bar, donde muchos de los gitanos que obtuvieron premios daban “gracias al Señor” por la suerte tras una noche de “fiesta hasta las tantas”.

Apenas “sin dormir”, hoy madrugó como siempre para abrir la cafetería, que comenzó a regentar el pasado mes de mayo, porque “la lotería ayuda, pero tampoco es para dejar de trabajar”, ni siquiera si hubiera tocado El Gordo, porque “hay que seguir trabajando”, ha asumido.

Ella ya tiene el dinero de su décimo “en el banco” para “pagar algunas deudillas, que se tienen como todo el mundo” y para “ahorrar un poco”, después de haber repartido mil millones de las antiguas pesetas en una de las zonas más desfavorecidas de la capital.

Ayer, tras recibir la noticia del premio, en esta cafetería nadie quiso perder la ocasión de comprar a Jessica el número que tenía a la venta para el Sorteo del Niño, el 55.142, que ya está agotado.

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